Paz y Convivencia un camino hacia el Bienestar Común

Uno de las grandes componentes del círculo vicioso de la violencia en Colombia es la paradoja entra la violencia como límite del ejercicio ciudadano y de la participación y la falta de ciudadanía como argumento de la violencia, espacio propicio para la Paz y Convivencia en Propiedad Horizontal, como un camino hacia el Bienestar Común en el entorno urbano.

Para fortalecer muchos y múltiples liderazgos y ejercicios de ciudadanía activa, no bastan las leyes y las normas. Se requieren cambios culturales, en los imaginarios, creencias, relaciones, sentidos éticos, prácticas, para construir ciudadanía y paz en la vida cotidiana desde las personas, las organizaciones y comunidades.

Se requieren herramientas para desarticular violencias, fortalecer prácticas de convivencia y para transformar de manera no violenta los conflictos. Se requiere una ciudadanía más allá de ejercicio formal. Para que las personas, las organizaciones y comunidades sean actoras y protagonistas de su propia historia, hagan de la ciudadanía y la paz un ejercicio en su vida cotidiana, y contribuyan a superar prácticas políticas sustentadas en la violencia como exclusión.

Esta línea de trabajo del Observatorio para la Paz surge para generar aprendizajes en temas como identificación y transformación de los conflictos que afectan a las organizaciones sociales de mujeres, jóvenes, personas en condición de discapacidad, grupos organizados en propiedad horizontal, grupos de control social y juntas de acción comunal desde la paz como cultura.

Esta experiencia busca que las personas identifiquen y transformen de manera asertiva sus conflictos, desde la comprensión del conflicto como oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

La Paz como Cultura

Hace de la paz como cultura una posibilidad de transformación en la vida cotidiana, para construir convivencia, transformar conflictos, y un nuevo ejercicio ciudadano y de los derechos.

Lleva a conocer la utilidad de los principios de la paz como cultura: qué implica trabajar el conflicto, su diferencia con la violencia, y la paz como opción y solución creativa y constructiva, básica para todo proceso de transformación y empoderamiento.

Esta línea de trabajo se concreta en talleres, cursos intensivos y formación personalizada que se puede adaptar a distintos contextos y grupos poblacionales, dando la posibilidad de crear procesos de formación particulares de acuerdo con necesidades específicas a nivel personal, familiar, organizacional y comunitario.

Fuente: Darío Fernando Andrade Peinado

Tecnólogo SENA Gestión de Administración de Propiedad Horizontal en Colombia

Director del portal: barriosyvecinos.com.co

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